viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 5; Tonta, Tonta Abby.

Por Abby.


Miré hacia a mi alrededor y era fantástico poder estar rodeada de tanta naturaleza, el sol, los árboles, las Rosas, los Girasoles, las nubes, el cielo, las montañas…Todo. pero existía algo muchísimo más bello que sobresalía de todo aquello que mis ojos podían ver, alguien que me dejaba ciega sin poder ver nada más que sus hermosos y relucientes ojos, alguien que es y siempre será mi único y verdadero amor y ese alguien es … Bill.
Tu cabello huele a mi perfume- Me reí y el me imitó, Dios…como amaba su sonrisa – Abby, que se puede esperar de mi si paso la mayor parte del día pegado a tu cuerpo?- levantó una ceja y puso una cara que no conocía pero que me ponía nerviosa.- Tonto, me haces pensar cosas... Cosas… Cállate Bill- le espeté con tono de broma y le di un pequeño pero tierno golpecito en su brazo derecho, él era más alto que yo, yo era una pequeña a su lado, por eso él siempre usaba el término “Pequeña” para mis apodos, mi cabeza llegaba hasta sus hombros, no era tanta la diferencia pero si hacía que Bill tuviera que agacharse un poco para poder alcanzar mi Boca.
No soy tan pequeña, verdad? - Le pregunté mirándolo a los ojos, pero sus ojos se volvieron pequeñitos y me di cuenta que estaba conteniendo la risa.- Vamos, Bill te volveré a golpear si te ríes de mi.- de pronto no aguantó y estalló en risotadas que me hacían enojar, se reía tanto que hasta le llegaban a salir lágrimas de los ojos, me enojé y di media vuelta para hacer un show dramático, pero en broma, por supuesto.
-Jajaja oh Amor, no, JaJaja- no paraba, me enojé más y ahora sin pensarlo comencé a caminar en dirección hacia la entrada del bosque para irme.- ¡Hey!- me gritó Bill desde el otro extremo y de pronto sentí que coloco sus brazos bajo mis rodillas y me levantó hasta dejar mi cabeza sobre su pecho, me estaba sosteniendo, pero yo giré la cabeza para hacerle saber que estaba molesta. – Oh mi pequeñita no te molestes, Abby mírame, sé que quieres hacerlo.- no le hice caso y crucé los brazos. – Abby, te soltaré si no me miras.-¿me estaba chantajeando?- Suéltame, a ver si eres capaz.- de pronto me asusté porque Bill quitó uno de sus brazos de mis piernas y sentí que me iba a caer.- Oh Bill bájame o tendrás serios problemas.- me aterraba que me sostuviera cuando me amenazaba, porque él si cumplía lo que decía.- No si antes te giras y me miras. Aunque mirándote bien eres completamente Hermosa de perfil, Abby, Hermosa.-Aw me daban ganas de apretujarlo cuando se ponía así, pero no, yo iba a resistir.- No voy a mirarte hasta que me dejes en el piso-.- mm… Quizá tenga que usar otra estrategia para que logres mirar al Pobre de Bill que está mirándote con cara de perrito triste en estos momentos y que se muere por ver los hermosos y encantadores ojitos verdes que tienes.- sonreí y quise con todas mis ganas poder plantarle un enorme beso en los labios, pero fue demasiado tarde, ya que él había atraído mi rostro con una de sus manos hacía sí para luego depositar sus Preciosos ojos Marrones sobre los míos, y fue allí en donde perdí la noción del tiempo, me sonreía tan dulcemente que hacía que mis mejillas se ruborizaran y mi mente se distorsionara.- Definitivamente puedes conmigo, Bill- me reí y él cerró  sus ojos, acercó su rostro hacia el mío y busco mis labios para juntarlos con los suyos despacio, para luego comenzar a moverlos con más intensidad y rapidez, haciendo cada vez el beso más apasionado y lleno de él. – Eres incomparable, no hay nadie en este mundo con quién podría  ser feliz si no es contigo, eres tú o no es nadie.-Dijo al separar nuestros labios.- Por Siempre y Para Siempre, Bill&Abby-.Sonreí y en el momento en que Junte nuevamente nuestros labios, mi móvil comenzó a vibrar y a sonar en el bolsillo derecho de mi pantalón, Bill al darse cuenta del pequeño aparato que vibraba sobre su cuerpo, sin separar aun nuestros labios, con cuidado dejo que mis pies tocaran el suelo, tomó mi rostro con sus manos aun con los ojos cerrados y se separó de mí.
¿Hola?- dije sin ver el número que me indicaba la pantalla.
¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAABBY! No puedo creer que me hallas contestado, tanto tiempo sin Verte ni hablarte Amiga, Dios, ¿¡Cómo estás!? - chilló convulsivamente Sara, Auch… esa chica sí que me hacía doler los oídos.
Sara… wow que sorpresa que tú hallas llamado, Estoy muy  Bien y ¿tú? – intenté parecer lo más calmada y feliz posible, pero aun resonaba su grito dentro de mi cabeza.
¡Más que Bien! Estaré de vuelta en Los ángeles muy pronto, y lo mejor es que ¡Podré Verte!, Oh, antes de que se me olvide, ¿¡Cómo está Billy!? - agh pero que irritante solía ser esta chica, parecía que hubiese nacido con signos de exclamación.
-Bill, él está bien, pero… tengo que cortar, ¿hablamos después? , Estamos en contacto, te llamaré, Adiós.- Corté sin esperar su respuesta, me dolían los oídos escucharla, ella no hablaba, ella Gritaba, estoy segura de que Bill pudo oír toda la conversación igual de clara que el agua.
No tienes que preguntármelo, escuché todo lo que ella dijo, al menos se acordó de mí- se rió y dejo entrever su hermosa y perfecta fila de dientes relucientes. – Abby, yo… me preguntaba, bueno tú sabes… ¿qué harás en la noche de Navidad?- subí la mirada y me encontré con lo más precioso que tenía su rostro.- No lo sé…, yo creo que será igual que todos los años, mi padre jamás me da nada, ni siquiera un abrazo- Bajé la mirada- él bueno, sé que es así, lo entiendo pero… no me siento cómoda estando a su lado.- Bill me rodeo con sus brazos para acurrucarme a su lado, yo escondí la cara en su pecho para tratar de evitar las lágrimas que querían escaparse de mis ojos, es que yo no podía, a veces era muy sentimental con el tema de mi padre, es que él me… él me Asusta. Y sé que él jamás apoyara mi romance con Bill, ¿Por qué las cosas tenían que surgir de esta manera?
-Cariño, no llores, sé que quieres hacerlo, puedo sentir tu respiración entrecortada sobre mi pecho, tranquila, Yo estoy Aquí.- me dio un pequeño beso sobre la cabeza y me atrajo aún más hacia su cuerpo.- Pero, ¿Sabes una cosa, Pequeña?, tenía una idea planeada hace semanas, ¿te gustaría pasar la noche de Navidad conmigo?- ¿en Serio Bill me estaba pidiendo eso? ¿A mí? Me sorprendí y levante la vista para mirarlo.- ¿En serio, Bill? ¿Harías eso por mí? , No… ¡no sabes lo feliz que me haría eso!- lo besé rápidamente para luego abrazarlo lo más fuerte que pude.- Abb… Abby no puedo respirar.- me di cuenta de lo que estaba haciendo y me separé unos centímetros de él.- Si, Amor. Yo sabía que ibas a estar feliz que celebrarla conmigo y mi familia, este año no viajaremos a Alemania, entonces, ya sabes. – Gracias.-
-Y Bien, Ahora ¿quieres que Vayamos a mi casa para confirmárselo a mi mamá?- me sonrió tiernamente. Yo hice un gesto en señal de un Sí. Caminamos al lado de la hermosa Cabaña, y la cerramos con llave, después nos dirigimos hacía su Audi Rojo y él amablemente me ayudó a subir, se dio la vuelta rápidamente para subirse y echar a andar el motor, en el camino nos fuimos riendo de las cosas que pasaban en la radio, el tiempo con Bill era hermoso, no existía un tiempo para nosotros, es como si tampoco hubiera gravedad.
Cuando llegamos, Bill se apresuró en Bajar para ayudarme a mí, pero yo me adelanté y abrí la puerta primero que él haciéndole un gesto de burla. Tomó mi mano, entrelazó nuestros dedos y seguidamente nos dirigimos a la puerta, con la otra mano que tenía libre, cogió las llaves de su bolsillo y las incrustó en la cerradura de la puerta, cuando la abrió, di unos pasos hacia adentro y me volteé para cerrar la puerta.
-¡Hasta que por fin Llegas! – Escuché Gritar a Tom desde el sofá de la Sala-¡Bill, el control de la TV no tiene Baterías! ¿Sabes lo difícil que es hacer zapping cuando no tienes el control de la TV? ¡Tienes que levantarte del Sillón y darle al Botoncito! ¡Y si no te gusta lo que dejaste, tienes que hacerlo de nuevo! – Tom se quejó.
- Tom, ya deja de exagerar las cosas, toma el control y ya.- Bill se dirigió al sofá y se sentó junto con Tom y yo me senté a su lado- ¿Vas a comprar mis Baterías?- el igual de mi novio hablo antes de que yo me sentara.
-Tom, ya basta, acabo de llegar y está Abby por si no te diste cuenta.-.- Oh sí, Hola Abby, ¿Cómo estás? ¿Tú vas a comprar mis Baterías? – me sonrió con una sonrisa traviesa de niño pequeño.
-¡TOM! Me haces perder los nervios, pero que insoportable eres a veces –Bill fulminó con la mirada a Tom y este hizo lo mismo.
-Seguro tú no, a ver dime, ¿quién se escapó de la Clase de química el día de Hoy? Y ¿Quién tubo que mentir para cubrir a ese alguien para que no se metiera en problemas? -
-Yo. Tú. Abby.- Bill frunció el ceño
-Agh no me confundas Bill, ¡Me debes una! Y lo mínimo que podrías hacer es ir y comprarle las baterías al pobre Tom. Ah y aprovechas de comprarme unas papas.
-Pero que Irrit… eres, ¿Algo más que decir, Hermanito?- Bill tenía cara de pocos amigos, pero me daba risa tener que presenciar estas escenas tan graciosas entre ellos.
-Por cierto Abby, ¿ya estrenaron la nueva cama que hay en su Cabaña? ¿Bill fue muy Grosero y no te la enseño? Me extraña que hayan llegado tan temprano si pudieron haber… -.- ¡TOM! – Gritó Bill  -¡BILL!- lo imitó Tom con una sonrisa en la cara. -Oh ya verás, así aprendes a cerrar la boca cuando debes- Bill se lanzó sobre Tom y este se protegió colocando los brazos cruzados sobre él, Parecían Niños pequeños, porque apenas se golpeaban, y al final acabaron riéndose uno sobre el otro. De pronto escuché un sonido que venía de la puerta y entonces entró Simone, la madre de los Twins y los separó, luego me saludo y me dio un beso en la mejilla. – Ustedes nunca paran, ¿verdad?- dijo ella al terminar de separar a los 2 Gemelos.- ¡Mamá! Bill es un mal hermano, no quiso ir a comprarme unas baterías, ¿puedes creerlo? Y yo que le cubrí la espalda en clases de Química.-.- Cállate Tom, tú y tu bocota siempre acaban provocándome.- Bill le lanzó una mirada ardiendo en llamas a Tom y éste se rió cómico. – Mamá quería que supieras que Abby vendrá a Cenar en la noche de Navidad con nosotros, ¿Te parece Bien? – Bill se paró del sofá y le dirigió una mirada dulce a su madre. – ¡Claro!, Abby, aquí eres bienvenida siempre que tú quieras, las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para una persona tan hermosa y agradable como tú- Ella era realmente encantadora, eran una familia muy unida y se notaba el amor que fluía en el aire de esa casa, ojalá yo pudiera decir lo mismo de la mía. – Y Abby, cuéntame, te agradó la pequeña cabaña que construimos para ustedes?, es que pensándolo bien, ustedes se ven tan comprometidos, que hasta pensamos que en unos años más ya se van a casar.- Bromeó Simone, pero la broma no me pareció nada molesta, al contrario, ¿matrimonio? Eso suena bien. - ¡Sí!¡Sí!¡Sí! Wow no me esperaba una cosa así, fue algo demasiado especial para mí, muchísimas gracias por todo lo que Ustedes hacen para mí, yo no sé cómo agradecerles todo el tiempo que han estado conmigo, todo lo que han tenido que soportar por culpa de mi padre, yo estoy muy avergonzada, Ojala pudieran perdonarme es que yo … -. – No digas eso Pequeña, todo está bien, nosotros te amamos Abby, en especial Yo. – Bill me interrumpió para luego abrazarme y estrechar sus brazos en torno a mi cintura.-
Así es, además no hay nadie más que ponga así de bobo a Bill cuando está contigo, siempre puedo aprovechar de quitarle dinero cuando te mira, es como si no estuviera, y eso es una buena oportunidad para mí – Bromeó Tom riéndose de Bill en el sofá, Tom siempre con sus bromas.- Oh Tom ya verás de nuevo, yo …- Tomé el brazo de Bill para atraerlo hacía mí, iba directo hacía Tom, ellos no paraban, siempre tenían las mismas pequeñas peleas, Já y aun así me decía pequeña a mí. Sentí una pequeña molestia en mi bolsillo, era mi Celular, lo tomé y había un mensaje de mi Padre, Suspiré y lo abrí, decía ;
Abby, necesito que vengas a casa ahora mismo, donde quiera que estés, no me importa, ven ahora.
Bill, tengo que irme, mi padre quiere que regrese a casa- Bajé la mirada y evité demostrar lo disgustada que me sentía ¿por qué siempre tenía que interrumpirme cuando estaba con Bill? En la escuela jamás me pedía algo, y tampoco me llamaba, nunca me pasaba a recoger después de clases y tampoco se preocupaba si iba mal o iba bien, y cada vez que me demostraba un poco de atención era para gritarme o criticarme. Por eso mismo yo jamás le hablaba, era como si yo no existiera para él , mi infancia fue muy dolorosa a causa de eso.
-No te preocupes por eso, amor, yo te llevo a tu casa, no estés triste por favor, y cualquier cosa que pase por favor llámame, no me dejes igual de preocupado que ayer, ¿sí? – se tuvo que agachar como de costumbre para poder Besarme, yo coloqué mis brazos alrededor de su cuello y él me estrechó aún más hacia su cuerpo, seguía teniendo las manos en mi cintura, de apoco fue bajando despacio y nuestro beso se volvió acalorado.
¡Hey! Vayan a besarse a otra parte, ¿acaso creen que me gusta ver como se babosean mutuamente? Bill, iughh- Espetó Tom con un tono de burla en la voz y su cara reflejaba que le gustaba molestar e irritar a su Hermano.
Me desesperas Tom, eres insoportable – Tom estalló en risotadas de burla apuntando con un dedo hacia Bill, éste estaba Rojo de furia y fulminaba con la mirada a su Idéntico hermano Gemelo, Molesto, molesto hermano Gemelo. Me Separé de Bill y le di un beso en la mejilla a Simone y la abracé, luego me senté en el Sofá para darle el mismo beso a Tom, éste me tomo y me volteó en el sofá haciendo como que me besaba, Bill se enojó tanto que llego a tropezarse con la mesa y se cayó en el Sofá aplastándonos, me tomo en brazos y patio a Tom con la pierna derecha, eran unos niñitos, no había otro adjetivo que los calificara como Adultos, eran niños. – ¿¡Y mis Baterías!?- escuché gritar las últimas palabras de Tom antes de irnos.
Una vez que estuvimos fuera de la casa, Bill seguía molesto y a regañadientes abrió la puerta del copiloto para ayudarme a subir, no podía aguantar más la risa, amaba verlo molesto, fruncía el ceño  y se colocaba como un niñito al cual le quitan sus dulces, Bill es un amor. Cuando llegamos a mi casa, Suspiré, ahora quizá qué cosa me estaba esperando allí dentro, debía admitirlo, me daba mucho Miedo entrar, como lo había dicho antes, él solo me llamaba para cosas malas.
-Gracias por traerme de vuelta a Casa, este día fue Glorioso, siempre me acordaré de lo que pasó hoy, Te Amo Bill. – me miraba con esos ojitos brillantes que tanto me gustaban, ya no había ni una gota de enojo en sus facciones perfectas, conmigo él era diferente, me daba todo lo que yo necesitaba para ser Feliz. Pero sólo cuando estaba conmigo. – No tienes que agradecerme nada de nada, Preciosa, al contrario yo debería hacerlo porque, cuando tú estás conmigo todo es diferente, tú eres diferente.- las mismas palabras que había dicho, ahora sin pensarlo me acerqué aun con el cinturón de seguridad puesto hacía su cuerpo y lo besé por un largo rato, pero después tuve que separarme de él para poder bajarme y entrar a mi casa, él se despidió con una sonrisa e hizo un gesto con su mano izquierda- Te llamaré cuando llegue a Casa, ¡Te amo!-. Vi como él se alejaba en su Audi Rojo y entonces comencé a caminar en dirección hacia la entrada de mi casa, me detuve en el pómulo de la puerta, suspiré y la giré con cuidado para luego abrirla y poder entrar.
-Abby, con quién estabas.-Mi padre escupió las palabras tan duramente que me dieron ganas de gritarle.
-Papá, ¿Qué quieres?, tú jamás me llamas o me envías un SMS, no sé a qué quieres llegar- le respondí con un tono de voz calmado mientras cerraba la puerta y me quitaba la chaqueta para colocarla en el perchero.
-Respóndeme Ahora. – Yo… Estaba… con Bill- .- ¡Qué te he dicho sobre él! No puedes quedarte todo el día con él, Me Cansas, no me agrada ese chico y lo sabes. - ¿Ah? Con qué cara venía a decirme eso.
-Tú no puedes meterte en mis cosas Papá, y mucho menos en mi Relación con Bill, no es justo, él no es una mala persona, déjame explicarte cómo…- NO. Tú harás lo que YO te ordene porque YO soy tu Padre.- ¡No puedes decirme lo que tengo y no tengo que Hacer!,-me estaba enfureciendo, siempre era la misma conversación, o mejor dicho, Discusión. – No me hables Así Abbigail.- no quería escucharlo más, me decidí a subir las escaleras e irme a mi cuarto, fuera lo que fuera no quería saberlo ahora.
- ¡¡ABBIGAIL!! REGRESA AHORA MISMO. ¡TE ESTOY HABLANDO! – Yo me hice la indiferente y seguí subiendo los escalones, pero cuando iba por el cuarto, mi padre me tomo del brazo izquierdo y me empujó haciéndome tropezar con los escalones y caer al suelo, dándome un golpe muy fuerte al final de la columna.- ¡ERES UNA ESTÚPIDA! ¿Cómo se te ocurre desobedecerme? Yo que te he protegido y te lo he dado todo, mal agradecida.- ¿Perdón?, ¿Cómo podía decirme eso? Él… Solté todas las lágrimas que se habían acumulado pesadamente en mis ojos, comencé a llorar, y no solo por el dolor que tenía en la espalda, sino por la reacción de mi Padre, me Asustaba- No me trates así… -.- ¡Cállate! No mereces dirigirme la palabra, ¡LÁRGATE DE AQUÍ! – se acercó a mi rostro, me gritó y vi como levantó su brazo para seguidamente darme una Cachetada en la mejilla izquierda, yo aún en el suelo no podía parar de llorar, de pronto sus ojos parecían los de un Demonio, me dio tanto miedo que me paré al instante, me lleve las manos a los ojos y subí corriendo las escaleras hasta llegar a mi Cuarto, cerré la puerta de golpe y deje caer mi cuerpo sobre la pared hasta quedar con las rodillas dobladas, escondí mi rostro en mis piernas y aun con las manos sobre la cara, no pude parar de llorar.
Otra vez, otra vez me pasaba esto, siempre tenía que estarle mintiendo a Bill, todo el tiempo, por culpa de mi estúpido padre, no sé qué tenía contra Bill, él no era un policía, y mucho menos estaba interesado en esos asuntos, su Padre trabajaba todo el día y Bill apenas lograba tener un contacto con él, mi padre jamás me escuchaba, no me daba la oportunidad de aclararle las cosas, pero me daba miedo volver a enfrentarme a él, simplemente no volvería a hacerlo nunca más, si hubieran visto sus ojos, nunca los había visto de tan cerca, en ellos podía ver Odio, miseria, Vicios, Maldad, Obsesión, Mafia, Dolor. ¿Dolor? No, en eso me estaba equivocando, él no tenía un lugar en su corazón para mí, a veces he llegado a pensar que él jamás tuvo un corazón, es un hombre Malo, daña a los demás vendiéndoles Drogas. ¿En qué categoría podría encajar un hombre así?
Al despertar me di cuenta que tenía media hora para arreglar mis cosas y tomar el autobús, si es que Bill no me pasaba a Recoger antes, ¡Dios! Bill, mi celular, ahora que recuerdo lo dejé en el bolsillo de mi chaqueta que estaba colgada en el primer piso, Rayos, ahora tenía que volver a mentirle e inventar una nueva excusa para que no se enterara de lo ocurrido anoche. Pero ¿Qué día era hoy? Ah sí, martes, Ash Química, hoy era el examen de laboratorio y tenía que llevar algunos materiales importantes, pero de repente me acordé que los había comprado la semana pasada junto con Bill, busqué mi Bolso y metí los Tubos de Ensayo, el Bicarbonato, los Guantes, mi delantal y mis otros libros para el día. Me apresuré en tomar una ducha y bajar a desayunar, aparentemente mi Padre no estaba en casa y mi mamá ya no vivía con nosotros desde hace una semana. Cuando tomé mi celular tenía 8 llamadas Perdidas de mi Novio, no quería devolverle la llamadas porque eso significaría explicarle por qué no contesté, aun así igual tendría que mentirle. Escuché el Autobús y dejé los platos sobre el lavavajillas, tome mis cosas y salí. Una vez dentro me senté al lado de la ventana y me fui todo el camino atenta para no volver a dormirme como pasó la otra vez. Tenía la cabeza llena de cosas, no podía pensar con claridad, quería llorar, escapar y desaparecer, esto solo me podía pasar a mí. Cuando llegué tocaron la campana a tiempo como para llegar antes de que empezara la clase, me dirigí al laboratorio de Química y allí estaba Bill, con su delantalsito Blanco que lo hacía lucir hermoso y a su lado estaba Tom, jugando con su celular muy concentrado, tenía los ojos pegados en el aparato. Bill me vio y sonrió para luego estrechar sus brazos y juntar nuestros labios. - ¿Tu celular otra vez se calló? O se lo raptaron los Aliens- se rió, a Bill definitivamente le gustaba reírse de mí – Tú eres uno, no me sorprendería que tus amigos vinieran a robarlo entonces – le seguí el juego y entonces entró la Profe Adeline, Nuestra profe de Química Orgánica. Nos ordenó formar grupos de a 3, obviamente nuestro grupo ya estaba hecho, Bill, Tom y Yo. Cuando ella dio las instrucciones me acordé de los ojos de mi padre y el momento en que me caí de la escalera, eso nunca lo podría olvidar, mucho menos cuando me miró y me golpeó, estuve pensando en eso aproximadamente unos 5 minutos, en los cuales no entendí y no le presté atención alguna a las indicaciones, perfecto, ahora tenía que improvisar.
-¿Quieres empezar tú primero Abby? Tu eres mejor en esto que nosotros 2 juntos – me preguntó Tom, mientras escondía su celular debajo de la mesa, aun encendido y con el juego en la pantalla. – Claro, em...- miré los compuestos que nos había dejado la señorita Adeline en la mesa y los reconocí claramente, al menos no estaba tan perdida. Primero coloqué los tubos precipitados sobre la mesa y mezcle  primero Ácido perclórico, Alcohol etílico, Sulfuros, dióxido de azufre y por último la peor equivocación que pude haber tenido a causa de mis pensamientos, Sulfuro de Carbonilo. La mezcla comenzó a burbujear hasta volcarse del tubo y a colocarse de un color verde muy extraño, hacía un sonido que parecía que en cualquier momento iba a estallar. Y así fue, cuando el punto neutro salió de la superficie del recipiente que lo contenía, ¡estalló! Y al abrir los ojos, me di cuenta que la cara de Bill estaba negra a causa del carbón que tenía la mezcla, mi cara se suponía que debía estar igual, el celular de Tom quedo negro y éste arrugo las cejas cuando no pudo ver la pantalla. ¡Tonta, Tonta Abby! Acababa de arruinar un experimento con evaluación.


Continuará...


Capítulo Laaaaaargo :3, regalo de Año nuevo! fue un Maratom :3 <3 jojo :3 chau
Verena.-


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