domingo, 29 de enero de 2012

Endless Love ღ


Running through the monsoon
                        Beyond the world,To the end of time, Where the rain won't hurt
                                          Fighting the storm, Into the blue,
                                       And when I lose myself I think of you,
                                     Together we'll be running somewhere new
                                                  Through the monsoon.
                                                    Just ME and YOU.

» Bill Kaulitz and Abby Hagen «

viernes, 27 de enero de 2012

Capítulo 10; Carrera Nocturna.


Por Abby



Nos miramos detenidamente por una fracción de segundo, no sabía a qué se debía el nerviosismo y el gran espasmo que se producía en el interior de mi cuerpo, era una sensación que alocaba mi corazón haciendo que este se me saliera por la garganta. Bill puso su mano ardiente sobre mi espalda descubierta por la forma del vestido y me estremecí aún más, cerré los ojos y sentí una necesidad incontrolable, podía sentir como su respiración se agitaba y la sangre corría ardiente quemando mis arterias, me abalancé hasta que mi rostro quedó sólo a centímetros del suyo, luego el giró la cabeza hacia un lado y besó mi hombro descubierto dejándolo húmedo. Bill tenía los ojos cerrados y me daba pequeños besitos en la piel, hasta que llego con ellos a mi cuello y colapsé, llego a mi punto débil. Mi manos comenzaron a recorrer su abdomen bajo su camiseta, ardía al igual que mi cuerpo, y de apoco Bill fue bajando su mano hasta mi pierna y fue deslizándola cuidadosamente sobre mi vestido mientras nos besábamos apasionadamente, él sentía la misma necesidad que yo, tenía la misma sensación de calor que yo. Tomé su camiseta y se la quité frenéticamente hasta que pude tocar con mi boca su pecho. Mientras hacía esto, Bill fue desabrochando cada vez más mi vestido hasta que el cierre llegó al tope, nos miramos y Bill mordió su labio inferior haciendo un gesto extremadamente Sexy y provocador. Ya no quedaba mucha prenda que pudiera taparme, pero necesitaba quitarme la ropa, tenía tanto calor que necesitaba deshacerme de lo que allí sobraba, pensé en Bill y sin darme cuenta mis manos se dirigieron hacia su pantalón y comenzaron a hacer lo suyo, Bill al sentir el contacto de mi piel con la suya, soltaba gemidos que hacían que necesitaba apresurarme muchísimo más, cuando lo logré, los bajé hasta que toparon con sus Converse. Otra vez me abalancé sobre él y nos dimos una vuelta, quedando Bill sobre mí y yo bajo su cuerpo.

Todo estaba siendo tan perfecto en ese momento, el cuerpo de Bill sólo a unos milímetros del mío, su boca junto a mi boca, su respiración jadeante como la mía, su olor a bebé y a terciopelo, y sus brillantes y relucientes ojos. Bill hizo un movimiento tan brusco para quitar mi vestido que rozó la zona de mi tattoo, Solté un gemido de dolor y él me separó de su cuerpo. -¿Estás Bien, Amor? Lo siento yo… Dios Abby… - se quedó con la boca abierta al examinar la situación en la que ambos nos habíamos metido, sentía tantas ganas de atraerlo hacia mí y seguir con lo que empezamos que coloqué mis brazos en torno a su cuello, lo atraje hacia mí y pegué nuestros labios suavemente.

De pronto Bill me hizo salir de mis pensamientos para separarse de mí y colocarse de rodillas en mi cama – Abby… Tom se despertó – reaccioné después de un segundo y me entristecí - ¿Cómo lo sabes? Él está en 2 cuartos más allá que el mío, Vamos Bill acércate y… - No, Amor no, párate, ven- Bill me tomo el brazo derecho y me impulso a pararme, sentí que me morí allí mismo porque solo estaba en Bóxer, Dios…

-Métete en tu Baño, apresúrate, Abby, ya – me lanzó hacía la puerta y me metió allí dentro, cerré la puerta y me vi en el espejo, yo solo estaba en ropa interior por lo que sentí frío al separarme de Bill, se me había olvidado que Tom estaba con nosotros, Vaya percepción que tenían ambos por ser Gemelos, hasta saber cuándo el otro iba a despertarse, algo de locos. Me acerqué a la puerta y coloqué mi oreja para poder escuchar la conversación pero no oí nada, por lo que pensé que Bill salió de mi cuarto, después de unos minutos, decidí salir y me encontré de frente con Tom.

-¿Abby, qué haces? – Frunció el ceño al verme casi sin nada encima y no pude divisar a Bill por ningún lado – Em… nada, yo quería sentirme más cómoda y pues… me quité el vestido – no puso cara de creérselo mucho, pero se notaba bastante despierto – Que normal… ¿Dónde está Bill?, creí que estaba contigo pero no lo veo – Vi la ropa de Bill en el suelo, no se había vestido, claro, quién hubiese podido en tan poco tiempo – Tom… necesito ponerme algo, si no te importa… - Ah sí, perdón Abby, tú has tus cosas de niñitas tranquila, ya vuelvo – Tom me sonrió pero no tenía nada dibujado en la cara, se había dado cuenta y después el que tendría problemas sería Bill. Cuando salió por la puerta, salí de mi baño y recogí la ropa desparramada por todos lados. Al momento después Bill apareció debajo de mi cama y me asusté cuando sentí unas manos tocando mis tobillos, lo abracé fuertemente y poco después le entregué su ropa para que pudiéramos vestirnos, esta noche no sería la noche.

Definitivamente me sentía agotada, debían de ser como las 4 o las 5 de la madrugada y no habíamos dormido nada, excepto Tommy que había descansado un buen rato. Ligeramente Bill tomo mi mano y me abrazó, nadie dijo ni una palabra, era bonito el silencio, pero era mucho más bonito tener a Bill junto a mí. El cansancio me mataba, despacio, apoyé mi cabeza en uno de los hombros de Bill y cerré los ojos, ya era mucho por una sola noche, con el susto que habíamos pasado los 3, no queríamos un espectáculo más, aunque por dentro me sentía muy emocionada por lo que Sam me había dicho, sin papá por varios días, estupeeeeeendo.

Abrí despacito los ojos, pero solo hasta la mitad para darme cuenta que Bill me tenía en sus brazos y cuidadosamente me acostó sobre la cama y depositó mis pies al final de esta, se separó de mí y luego volvió con una mantita en sus manos, la colocó sobre mi cuerpo tapándome del frío y levantó un poco mi cabeza para dejar una almohada más acolchada para mí, me moví y él me detuvo, yo quería que se recostara conmigo.

-Billy… - abrí lentamente como pude los ojos – Shhh… tranquila preciosa, duerme, yo estaré aquí para ti, Siempre. – Me besó en la frente y pude sentir su frágil aliento- me dormiré pero hay una única cosa que me hace falta – él me miro con ojitos confusos pero igual me sonrió - ¿Cuál? Si se puede saber, yo… – agarré su camiseta y lo atraje hacia mí, él se tropezó un poco con el respaldo de la cama y se agachó a la altura de mi rostro.

– Tú. –

Bill sonrió pero no pude ver su sonrisita porque estaba muy oscuro, lo adiviné por sus ojos, él dejo sus ojos sobre los míos varios segundos, se acostó justo a mi lado y puso uno de sus brazos sobre mi estómago, se acurrucó más junto a mí para después Juntar delicadamente la piel de nuestros labios.

-¿Ves esa estrella que está allí?- apuntó hacia el cielo con su dedo índice – La que está a la derecha del último poste, la que nunca se mueve de su lugar, la que es dueña de ese espacio diminuto en el universo, esa estrella eres tú. – Pero que hermoso podía ser este chico, me comparaba hasta con las estrellas- ¿Sabes por qué? Porque tú brillas para mi desde lo más oscuro del horizonte, estás cada noche, cada día, cada instante de mi vida, eres el único diamante en una mina, el universo se hace pequeño cada vez que miro tus ojos.- Me besó tiernamente durante un largo rato, hasta que ambos necesitamos separarnos por la razón vital de respirar. – Te Amo Abby Hagen. Nunca podré sentir algo tan intenso y especial por alguien que no seas tú, como explicártelo… Si volviera a nacer, te escogería a ti sin pensarlo, estás destinada para ser mía y estar conmigo por el resto de la eternidad. Te amo mucho mi pequeña, mucho. – No tenía palabras para poder describir lo que se sentía estar con él, ninguna palabra estaba cerca de lo que sentía, ninguna- Te Amo muchísimo más Bill, más… - y no recuerdo nada más hasta que amaneció.

Cuando me desperté fue porque sentí como Bill se separaba de mi cuerpo, tan solo con un mínimo roce me podía despertar, le pregunté por la Hora y él me dijo que eran las 3 de la tarde, habíamos dormido todo el día, pero era comprensible ya que la noche pasada no habíamos dormido nada, me explicó que Simone los había llamado y él y Tom debían volver porque su Papá había vuelto para pasar todo el 25 con ellos, lo entendía, tenían que pasar tiempo con su Papá, se notaba lo mucho que lo extrañaban, por lo que yo tendría que quedarme en casa el resto del día, pero aun así Bill me preguntó si quería que los acompañara aunque fuera solo un par de horas, pero preferí inventarle cualquier cosa para que disfrutara el único día que podía estar con él. Cuando estaban listos para marcharse, bajé las escaleras y les ofrecí “desayuno” por así decirlo, ya que no habíamos comido nada desde la cena, pero ellos me dijeron que iban a salir a Comer afuera todos juntos, por lo que tuve que quedarme callada, me gustaría tener a los Gemelos para mi solita, pero tenía que dejarlos ir, no para siempre por supuesto, jamás los dejaría ir.

-Cuídate mucho pequeñita, por favor, cualquier cosa solo llámame – Depositó un dulce besito en mi frente y estrechó sus brazos entre mi cintura, siempre se preocupaba tanto por mí – Sí Billy, Diviértete mucho, despreocúpate, no saldré a ningún lugar – apoyé mi cabeza en su hombro para después besarlo y apretujarlo más contra mí. – Bill… - Tom carraspeo haciendo señales con las manos para que nos separáramos – Que dulce eres suena cuando me llamas Billy- desvié la mirada de Tom hacia Bill

– Tú eres más dulce, mi Billy-

-Siempre seré tú Billy- Me besó por última vez y se separó despacito de mi cuerpo –

-Te Amo más que a mi propia vida, Cuídate mi Amor-

- Y yo a ti mi dulce Príncipe, Diviértete mucho con Tommy ¿Sí? – me sonrió y movió la cabeza en señal de un Sí, pronto tomó las llaves de su Audi y junto con Tom, quién tenía un panquecito en la boca, se aproximaron a salir por la puerta - ¡Saludos a Gordon, Chicos!- ellos se dieron la vuelta y me respondieron un “Sí” desde el auto de Bill, él me lanzó un beso, el cual atrape y me lo lleve directo a la boca, y también le lancé uno y los 2 se fueron alejando hasta que desaparecieron en la curva siguiente.

El día transcurrió muy rápido, no recuerdo muy bien lo que hice en todo el resto de la tarde, sólo recuerdo haberme tropezado con algo en el suelo de la cocina, me caí y me pegue en las rodillas, aunque no fue tanto preferí acostarme y descansar un poco, me sentía tan libre, tan relajada, tan Feliz. Todo estaba resultando magnífico, Bill y yo nos amábamos aún más con cada día que pasaba, mi padre tendría que acabar aceptando nuestra relación porque pronto tendríamos nuestro aniversario, me sentía la chica más afortunada del universo por tener a la persona más P e r f e c t a en mi vida.

Termine durmiendo unas 5 horas más, por lo que ya eran las 8 de la noche y me acordé de algo, mañana teníamos Instituto, y el señor Tanner nos pidió Pinturas Acrílicas, una tela especial para pinturas, pinceles, cintas, y miles de materiales, él fue el que decidió tener clases el 26, en vez de darnos unos días más libres, Ash. Y ahora tendría que salir a comprarlos, tomar un Taxi y salir, ya era tarde y la verdad no me gustaba salir de noche sola, pero tenía que ir a por ellos, la semana pasada Bill tuvo que pagar los platos rotos por mi culpa y no iba a dejar que se hiciera una costumbre. Me levanté perezosamente de mi cama y quedé sentada con las piernas fuera de esta y me sentí muy aliviada, ya no tenía el espantoso dolor de espalda ocasionado hace unas semanas atrás por un personaje específico, me levanté, me duché y busque unos Jeans y una chaqueta, saqué unos 15 dólares, si es que me faltaba más, saque otros 6 más, los puse en mi bolsito junto con mi celular y algunas mentitas, en realidad saqué todo lo que tenía en el bolsito elegante de la noche pasada y lo puse en mi bolso habitual, tomé la chaqueta, me la puse y cerré la puerta de mi cuarto mientras me aproximaba para bajar la escalera. Ya eran las 8:37, me había demorado demasiado pero aún sí tenía que salir igual, tome las llaves y salí de mi casa. Hacía mucho frío afuera, era una época muy helada, al menos aquí no nevaba mucho, pero aun así se podía sentir el frío ambiente, caminé unas cuantas cuadras pero aún no veía ninguna librería abierta, a esta hora no encontraría muchos lugares cerca, tendría que tomar un Taxi definitivamente, me acerqué a una vereda de la calle y espere a que pasara alguno, no había nadie a mi lado y me asusté un poco, tengo que admitirlo, pero vi las luces de uno a lo lejos y levanté mi brazo derecho para hacer una señal, pronto el Taxi se detuvo y abrí la puerta trasera para subirme. A mi lado se encontraban 2 hombres muy extraños, ambos estaban vestidos con Jeans negros y chaquetas de cuero, uno de ellos estaba ebrio y el otro tenía una botella de cerveza en las manos, el que estaba a la izquierda me lanzó una mirada de pies a cabeza y la mueca de su cara se tornó en una sonrisa de medio lado maléfica. - ¿Dónde? – Preguntó el chofer - ¿Cómo?- respondí al salir de mis pensamientos – A qué lugar desea que la lleve. – Ah sí, a… una librería, la más cercana de aquí, por favor – me sentía muy nerviosa dentro del vehículo, más aun con ese tipo mirándome de esa manera, decidí ignorarlo en el trayecto del viaje mirando por la ventana el oscuro cielo de la noche, estaba tan oscuro que casi no se veía nada en absoluto, estaba tensa y no movía ni un solo músculo de mi cuerpo, el hombre que se sienta a mi lado le dio un golpe en el brazo a su compañero y este me miró, me asuste y desvié nuevamente la mirada, seguidamente escuché una risita proveniente de este mismo, y cerré los ojos deseando con todas mis fuerzas poder salir de allí. – Esta es una de las librerías que siguen abiertas a estas horas, señorita, son 4 dólares – Gracias al cielo acabó el recorrido, anhelaba poder librarme de la mirada de esos hombres, rápidamente y con cuidado saqué los 4 billetes y se los entregué al chofer, abrí la puerta para poder bajarme y en cuanto lo hice, la puerta del otro extremo también se abrió, giré la cabeza y vi salir a los 2 hombres del Taxi, se reían y se golpeaban entre sí, cerré los ojos y me encaminé hacia la librería, no iba a correr, porque si lo hacía sería muy obvio que tenía miedo y los hombres acabarían atrapándome. Seguía escuchando sus risas y pasos detrás de mí, con el rabillo del ojo los miré y me seguían, pero cuando llegué al pomo de la puerta, estos 2 se quedaron afuera apoyados en las tiendas de al lado. Abrí la puerta y entré, adentro tenían calefacción y solo había una persona en el mesón de la librería, Solo a mí se me ocurría aparecer tan tarde por aquí, además tenía 2 pretendientes esperando mi salida, no me atormenté más y busque las pinturas acrílicas, no es que no me gustara el Arte, sino que el Profesor Tanner hacía que yo lo odiara, me di cuenta que no las vendían solas, tendría que comprar la caja completa y eso no me saldrían menos de 25 dólares, pero ya estaba aquí y no podía hacer otra cosa más que llevármelas, quizá aún tenía el resto del dinero que había usado para comprar el regalo de navidad a Simone, tome los pinceles, la tela, un mezclador, un Líquido y las demás cosas que había pedido el Señor Tanner, las cuales las había anotado en una de las notas que había escrito en mi Celular. Cuando terminé de buscar todo lo que necesitaba, me acerqué a la caja y por suerte me alcanzó el dinero, ni más ni menos, pero pensándolo bien, ¿Cómo iba a regresar ahora?, busqué con ansiedad en mi bolso algún billete o monedas sueltas, pero no habían, rebusqué de nuevo y encontré un pase de Autobús, oh no, no podía esperar uno a esta hora, de que pasan, Pasan, pero no sabía hasta que hora tendría que esperar, pensándolo bien, Bill podría prestarme algunas cosas, devolvería la mitad y así conseguiría dinero para un Taxi.- Disculpe… quisiera retirar algunas cosas, creo que me he quedado sin dinero para regresar – le expliqué a la cajera de la librería y vi como esta cerraba todo con llave y apagaba el computador y la máquina de facturas – Lo siento mucho, Señorita, pero ya cerramos y no puedo volver a encenderlo todo- .- Está bien, no se preocupe… Gracias.- que mala suerte, ahora tendría que esperar a un Autobús y no sé hasta qué horas de la noche estaría en la calle, la señora apagó las luces y todo se quedó oscuro, que desagradable persona, me di la vuelta y abrí la puerta como pude para salir.

Hacia muchísimo frío afuera, Incluso podía adivinar que iba a Llover, estaba por llover en cualquier momento y yo no tenía nada con qué abrigarme, ni un paraguas ni un abrigo, nada. Caminé unos cuantos pasos hacia el norte en busca de alguna estación de metro abierta o alguna parada de Autobús visible pero cada vez tenía más y más frio y no podía correr porque no veía nada, estaba demasiado oscuro y los faroles ya casi no alumbraban, me dio escalofríos al escuchar varios pasos detrás de mí, ¿Y si eran esos hombres de nuevo? Dios, no quería pensar en eso, pero no podía concentrarme en nada más, agudicé mi oído y me di cuenta que ambos me seguían, escuchaba 4 pasos que no iban al mismo ritmo, pero reconocí esas asquerosas risas, me tensé aún más y comencé a caminar con un ritmo más rápido, hasta que vi una tienda de Starbucks abierta, no lo pensé 2 veces y entré. De todos modos me hacía falta un café por el frío, tenía un Ticket en mi bolso para un café gratis, Bill me lo había dado porque había comido con Tom allí, cuando me lo dieron no podía quedarme allí para decir “Tengo miedo, hay 2 hombres afuera y tengo mucho miedo, llamen a mi mamá”, tuve que salir de todos modos de la tienda y como estaba tan oscuro no pude ver nada y seguí caminando en dirección Noreste y entonces escuché su voz – ¿A dónde vas hermosa?,¿Por qué tanta prisa? Acércate, no tengas miedo, no mordemos – Ambos hombres comenzaron a reírse, pero ¡yo no los podía ver!, sin detenerme, corrí lo que más pude por la calle, desesperada, sentía el corazón en las manos y el pulso iba a explotar en mis oídos en cualquier momento, mi corazón se aceleró y latía cada vez más rápido, tenía que correr hasta que encontrara algún otro lugar abierto, me metería adentro y llamaría a Bill para que viniera a por mí. Pero no sabía a donde me estaba dirigiendo, ¿Y si cruzaba la calle y me atropellaban? Entonces comenzó a Llover, en un segundo la lluvia se hizo cada vez más intensa y caían enormes gotas de agua en mis ojos, eso me dificultaba aún más la visión y en un auto-reflejo miré hacia atrás para asegurarme si los hombres me seguían o no y afirmativo, me estaban Siguiendo. Me puse tan nerviosa que comencé a correr mucho más deprisa y pude ver la puerta de una tienda, habían luces fosforescentes afuera, quizá era un Café, Agarré el pomo de la puerta y forcejee pero la puerta no cedía, le di un empujón desesperado convenciéndome de que se abriría pero fue inútil, la puerta no se podía abrir. Me enloquecí y de nuevo me puse a correr hasta que divisé una calle y corrí en dirección hacia ella, pero cuando estuve dentro, me di cuenta que era un Callejón sin salida, estaba perdida, además de asustada, nerviosa, paranoica y desesperada. Sin poder evitarlo comencé a llorar pero sin soltar mis sollozos, solo podía dejar caer mis lágrimas que se confundían con las gotas de lluvia, hasta que pensé y busque en mi bolso el celular, tenía que llamar a Bill donde quiera que estuviese. El celular llamó y él aun no contestaba, estaba tan nerviosa, no quería que los hombres aparecieran y me robaran el celular, aparte de las cosas que podrían hacerme estando sola sin nadie con quien refugiarme.

– ¿Sí? ¡Abby preciosa!, no esperaba que me llamaras a esta hora, pero sabes una cosa, Papá y…

- Bill… Bill… por favor ayúdame, ayúdame Bill, estoy sola, sola en un callejón sin salida y unos hombres me están persiguiendo amor, ven, por favor ven – mis palabras no se entendían porque no podía parar de llorar, estaba demasiado desesperada como para explicarle las cosas.

-¿Abby? ¿¡Qué Dices!? Dime dónde estás, ¡Dime alguna referencia, Abby! – no sabía qué decirle, estaba tan asustada, pero me acordé del nombre de la librería – No sé Bill… no sé, por favor ven, ven… - ¡ABBY, ABBY DIME DONDE ESTÁS!- Bill sonaba tan desesperado al igual que yo, tenía que controlarme un poco para poder decirle donde estaba, aunque pensándolo bien, yo tampoco sabía dónde – no sé muy bien el lugar exacto, pero estaba cerca de la librería Wenestay y corrí hacia el Norte, y ahora estoy en un callejón sin salida y no sé si esos hombres aún me siguen, Bill, estoy asustada.- articulé las palabras como pude imaginándome que estaba en la cocina de mi casa.- No te preocupes mi amor, iré lo más rápido que pueda, por favor quédate tranquila, nada malo va a pasar, Te lo prometo. No tengas miedo, yo estaré allí – y entonces Colgó, me sentía tan nada en esos momentos, sentía que si esos 2 tipos me llegaran a encontrar, yo me paralizaría y no podría moverme, pero no, tenía que ser fuerte, tenía que hacerlo solo por una razón en mi vida, no por mi papá, ni mamá, ni mis amigos, tenía que hacerlo por Bill.

Después de un rato me tranquilicé, incluso pude volver a respirar un poco menos agitada, porque al parecer no se oía ningún paso ni risa proveniente del comienzo del callejón, quise sentarme, pero el suelo estaba todo mojado y no paraba de llover, mi ropa estaba empapada y yo estaba completamente mojada, el café se había llenado de agua de lluvia por lo que termine botándolo al piso. Me asusté y me moví cuando escuche unos pasos de alguien que caminaba, si fueran ellos, los golpearía en su parte débil y me escaparía pero entonces me di cuenta que Bill no podría verme estando en este lugar, tenía que Salir de alguna u otra forma, por suerte había parado de llover, pero solo un instante, la lluvia estaba irregular. De a poco fui deslizándome pegada a la pared, hasta completar todo el callejón, me acerqué con cuidado hacia la orilla y miré hacia un lado ladeando un poco mi cabeza, y allí estaban, ambos hombres fumando y bebiendo como locos, tenía que ingeniármelas para poder salir con vida de ese lugar, pero si me disponía a correr ellos me verían y quizá esta vez no me dejarían escapar, pero tampoco podía quedarme expuesta a que me vieran, tenía que elegir una de las 2 opciones, hasta que me decidí por correr, ahora ya no tenía el café en las manos y sería mucho más fácil desplazarme, conté hasta 3 y corrí lo más rápido que pude en dirección Sur para volver al lugar en donde se encontraba la Librería. – ¡Mira, allí está! ¡Oye tú, no corras idiota! Regresa aquí, tenemos algo para ti preciosa, ¡Vamos por ella! – no presté atención a las voces de aquellos hombres, solo iba preocupada de algo; Correr. Cada momento se hacía más intenso, cada instante más aterrador, sentía el cansancio acumulándose en mis piernas, no sabía hasta qué punto podría aguantar porque tenía las piernas congeladas y en cualquier momento iba a caerme, disminuí la velocidad porque ya no podía más, estaba exhausta e incluso ya podía oír de mucho más de cerca las voces y los pasos de aquellos hombres que acabarían definitivamente con mi Vida, todo aquello con lo que soñé y espere se esfumaría ante mis ojos en un par de segundos, todo lo hermoso e increíble de mi vida iba a acabar y ya no quedaba más por hacer, había hecho todo lo posible para salir de esto pero no quedaban más opciones ni fuerzas para escapar, nadie podría encontrarme bajo la lluvia, estaba perdida, pero entonces…

Miré hacia adelante y allí estaba, bajándose de su Hermosísimo auto del color de la sangre, mis ojos podrían distinguirlo a kilómetros de distancia y no me equivocaría, era imposible confundirme con una belleza tan inexplicable, sin esperar más corrí en dirección hacia él hasta que sus brazos me cubrieron como Alas abrazándome y protegiéndome del peligro, con él ya no había nada que temer, estaba a salvo.


Continuará...


jueves, 26 de enero de 2012

Para Siempre ♥






Conoces a cientos de personas, ninguna te deja huella y de repente conoces a una persona y te cambia la vida...para siempre.

domingo, 22 de enero de 2012

Capítulo 9; ¡Sam!





No sabía si quedarme quieta o moverme, mi corazón palpitaba muy rápido sólo no quería que fuera mi papá no quería que hubiera una pelea estando Bill y Tom aquí en mi casa pero los nervios me estaban matando ya no sentía ese mareo por el alcohol ya se me había pasado la borrachera por el susto que tenía. Escuchaba los pasos dirigirse hacía otro lugar no hacía mi cuarto podía empezar a respirar entonces decidí salir a ver por si era mi él, si me haría una pelea sería fuera de mi cuarto para que ellos no escucharan tanto. Abrí mi puerta, pero no había nadie, abrí la puerta del cuarto de mi papá efectivamente estaba alguien allí.

–Señorita–Escuche la voz de Sam ya podía respirar, no era él no habría una pelea sentía como mis pulmones volvían a recibir aire, como mi corazón volvía a bombear sangre  –Señorita, Abby, lo siento si la he despertado  o si le he interrumpido algo pero el señor Hagen me ha enviado a buscar algo de su dinero, se ha quedado en el casino además de mandarme aquí me dijo que podía salir está noche que por él no se preocupará, todo está bien- dijo Sam, él era un buen hombre siempre fiel a lo que le decían siempre estaba allí para quien lo necesitase- No hay problema, Sammy, fui a la casa de mi novio pero no puedo contarle esto a él, sabes como se pone con este tema-observe como Sam sacaba del gabinete de la mesa de noche mucho dinero, seguro había perdido alguna apuesta o simplemente quería echarse a jugar todo ese dinero que llevaría, gastaba mucho en el casino pero a mi no me importaba lo que hiciera él con su gran monótona vida –Lo sé. Señorita, pero ¿Cómo la ha pasado usted y…? el guapo muchacho…éste que le ama tanto  a usted como usted a él–sonrío– no sé su nombre debido a que nunca me lo ha presentado pero veo que es un caballero, además que le respeta mucho, veo como le abre la puerta como le toma de la mano y como le mira–sabía que Sam debía estarme cuidando por lo tanto él tenía que estar “pendiente” de lo que nosotros hacíamos no me molestaba no después de lo que me había dicho, Sam debía  ser un buen padre pero no tenía hijos o no que yo supiera, sabía que era un hombre Ruso por su físico, por su acento y por su color de piel, nunca me contaba mucho sobre él, sólo sabía un par de datos que leí en su hoja de currículo para poder trabajar con nosotros hace ya un par de años atrás   –Su nombre es Bill…Bill Kaulitz– decía su nombre y toda mi cabeza se llenaba de corazones ya me había acostumbrado a este sentimiento cada vez que decía su precioso nombre– tienes toda la razón respecto a lo que dices él es un hombre caballeroso, honesto, honrado y sobre todo amoroso, le amo mucho, quisiera que algún día él pudiera aceptar nuestra relación y entonces poder casarme con él porque eso queremos ambos…¿Qué como la he pasado? Maravilloso, diría que es la mejor navidad que he vivido, no puede ser mejor está noche, sólo que me has asustado un poco –reímos– pero ha sido maravilloso, ¿Qué tal tú?– veía como terminaba de recoger todo para poder marcharse y entonces yo regresaría con los gemelos –Ha sido una noche muy…agitada, debo cuidar del señor Hagen, yo le aprecio y ese es mi trabajo pero gracias por preguntar, mis disculpas de nuevo por asustarla un poco–dijo sonriendo se acercó para darme un abrazo– Feliz Navidad, señorita, deseo que la relación que tiene con el señor mejore, sólo espero eso–sonrío dispuesto a salir pero yo lo detuve devolviéndole el abrazo –Por favor no le comentes a mi padre de lo que hemos…–Interrumpió– Puede confiar en mí, señorita, ahora debo irme  espero termine de pasarla muy bien,  recuerde lo que ha dicho que puede salir, no creo que regrese hoy, tal vez mañana, en dos días, ó tal vez se vaya de la ciudad por cuestiones de trabajo todo depende de lo que pase hoy…diviértase un poco que es navidad y lo mereces, hasta luego– se despidió bajando las escaleras rápidamente seguro se había excedido del tiempo que le había dado para venir, observe por la ventana como encendía el auto para irse, ya no tenía de que preocuparme era “libre” literalmente, por un par de días según lo que había dicho Sam, mi padre era muy predecible así que nunca sabía lo que realmente hacía, nunca podía dar con su paradero, vi el Audi de Bill estacionado afuera entonces salí de mis pensamientos pero antes baje las escaleras y tome un poco de agua  para después subir, entre a mi cuarto pero había mucho silencio era algo raro, ellos dos no pueden estar en una habitación solos sin hacer algún ruido. – ¿Amor? ¿Bill? ¿Tommy? ¿Chicos? – les llamé pero ninguno atendía, revise mi baño pero Tom estaba dormido se veía tan adorable no más que Bill aunque fueran iguales por fuera Bill siempre era el más perfecto de los dos, no quería despertarlo después se pondría de mal humor y no queremos un Tom de mal humor hoy, procedí a revisar mi armario, oh seguro Bill también se había quedado dormido los conozco…abrí la puerta del armario que por cierto era muy grande parecía un segundo cuarto aunque no tenía tanta ropa, no era gran fan de comprar mucha ropa cada vez que se podía, en él habitaba más las cosas que Bill me había regalado y un poco de ropa en el piso que había sacado antes para donar por ser Navidad. Él estaba sobre esa ropa, me detuve a observar como dormía, como sus facciones se veían relajadas, como sus labios estaban totalmente rojos, podía ver su respiración, me acerque para depositar un beso en sus suaves labios rojos pero sus ojos se abrieron aun así él  siguió con el dulce beso hasta separarnos –Abby, amor,… ¿Qué hora es? Me he quedado dormido, pero dime ¿Era tu padre?– Bill estaba algo más que dormido pero me parecía tan tierno– No, amor, no era él, era uno de sus guarda espaldas ya podemos respirar tranquilos y sabes…no sólo me dijo eso, si no que no regresará en un par de días además tú no puedes irte es muy tarde no quiero que te vayas. Quédate conmigo está noche…por siempre… ¿Qué dices? –Me acerqué a él abrazándolo–  Contigo me quedo siempre porque tú eres la dueña de mi corazón, de mi vida, de mi alma, de mi ser, Abby, es que no puedo describir lo mucho que te amo–Se puso de pie ayudándome a mí a ponerme de píe entonces me sostuvo entre sus brazos me hizo sentir como un bebé, protegido por su madre completamente lleno de amor, él era el que me llenaba completamente de amor como nunca nadie más  pudo, puede o podría hacerlo de la manera en que él lo hace, luego me dio un beso yo sólo seguía abrazándolo susurrándole a su oído cuanto le amaba cuanto me hacía feliz, tantas cosas que ya no cabían en mi corazón y debía decírselas.

–Ven, necesitas ver algo–reí tomando su mano para dirigirnos hacía el baño así Bill podría ver a su igual dormido como un quieto ángel en el piso del baño, caminamos hacía el baño que quedaba a unos pequeños pasos de donde estábamos, Bill comenzó a reírse pero no entendía el por qué si sólo era su hermano dormido en el suelo de un baño – ¡Es mi momento de venganza!  Nunca se queda quieto por más de un par de horas a excepción que este durmiendo, le tomaré una foto o mejor ¡le dibujare un mostacho y le tomaré la foto! – veía como Bill disfrutaba de su hermano dormido, me divertían tanto estos dos, él buscaba el celular en su bolsillo – ¿Tienes un marcador, amor? – se reía con sus maldades pero bueno Tommy también le jugaba bromas así que le preste el marcador y Bill le dibujo el bigote luego le tomo una foto pero el ruido de su celular lo despertó. Tom se despertó pero no sentía nada en su cara estaba muy dormido, sólo nos pregunto si se quedarían a dormir por está noche le respondimos que sí,  le guíe el camino hacía donde se encontraba el cuarto de huéspedes para que pudiera dormir tranquilo pero su gemelo no aguantaba la risa por eso decidió quedarse en mi cuarto a esperar que yo regresará, a veces puede ser tan bebé pero no me molesta que lo sea no me molesta porque sé que él aún tiene esa esencia de niño pequeño que tanto me hace amarlo.

Después de dejar a Tom en su cuarto por está noche o lo que quedaba de noche me dirigí hacía mi cuarto donde estaba mi amado, él aún se estaba riendo pues podía oír su risa desde unos cuantos pasos del lugar, entré a mi cuarto enseguida él calmo su risa – Nunca antes había estado aquí, amor – Guardo su celular en su bolsillo y se dio vuelta observando cada lugar del cuarto aquél que no había visitado antes, se detuvo en nuestra foto –Recuerdo esto– sonrío tomando la foto, mirándola con mucha atención –Tienes muchas fotos mías, nuestras, de verdad me encanta este lugar, corazón– dejo las fotos en su lugar y luego se volteo hacía mí, miro directamente hacía mis ojos entonces yo me perdí en ellos, tomo mis manos entrelazando nuestros dedos. No había nadie más, sólo nosotros, nuestro amor, nadie más podía estar sintiendo lo que nosotros en ese momento –Esta es nuestra noche porque la has hecho perfecta en todo sentido de la palabra, cada segundo a tu lado se ha vuelto inexplicable– Podía ver en sus ojos todo lo que expresaba su corazón, sus ojos estaban brillantes con ese color que me podía hacer volar, expresaba algo que sólo mi corazón podía entender, algo que con la mente era difícil captar pero si tu lo sentías en tu alma lo demás era nada, nada comparado a lo que yo sentía en mi alma, lo que su amor llenaba o cuanto me  hacia sentir completa cuando él estaba junto a mi, mirándome justamente a lo ojos desde ese momento todo era perfecto todo lo que giraba a mi alrededor era él y nadie más  –Cada segundo que pasa a tu lado mi corazón late más fuerte, no puedo decir que te amo más porque ya eres el dueño de mí– me acerque a él dándole un beso pero me impulse mucho haciendo que ambos cayéramos sobre mi cama, yo estaba sobre Bill, podía sentir totalmente su cuerpo de una nueva manera que no la había sentido antes….       


Continuará



viernes, 20 de enero de 2012

¡Nuevo Diseño!


Hola a Todos! (:  
Ahora tenemos un nuevo diseño en nuestro Blog, la portada anterior la subiré más adelante (: 
espero que les Guste, Besos y no olviden leer los capítulos (,: 
Gracias. Atte

Verena Horta

miércoles, 18 de enero de 2012

Open♥



En todos hay algo que los demás necesitan, algo que puede salvarte y salvar a otros. Por eso mi corazón está abierto, sin llave. Para que tomes de él lo que te sirva, para que él pueda recibir lo que le hace falta. Si no fuera por ti...
que poca cosa sería mi corazón.

Vere (:

domingo, 15 de enero de 2012

Capítulo 8; ¡Ups!

Por Abby.

Cuando desperté eran las 12 del día, ¿Cómo pude haber dormido tanto? Quizá el dolor era el culpable, pero ya no me dolía tanto la espalda, el tattoo menos porque no me moví ni un centímetro en toda la noche para que no se irritara, Hoy era 24, y aún no le decía a mi papá que iba a pasar la noche fuera de casa, me levanté con cuidado y me dolió, me dirigí al baño y como no podía ducharme bien, termine haciéndolo por partes. Cuando terminé me puse mi Pijama para estar más cómoda y bajé a desayunar, el resto del día pasó rápido, termine ordenando toda la casa, y mi papá aun no aparecía, estuviera o no yo iba a pasar la noche junto con Bill, Tom y Simone, el papá de los Gemelos estaba de viaje por Alemania, no iban a pasar las fiestas de navidad ni de año nuevo junto con él, aun así tenía un regalo para él para cuando volviera. Bill estuvo llamándome casi todo el día, hablábamos mientras ordenaba o lavaba la ropa, me ofreció repetidas veces ayuda, pero no quería que mi papá lo encontrara de repente cuando regresara, también me preguntó si quería salir a Comer con él pero también le expliqué que estaba en Pijama porque era más cómodo y conveniente para el tattoo y él me comprendió. Realmente no hacía aseo en la casa desde que mamá no estaba, también la llamé durante el día, me ofreció pasar la Navidad junto con ella y su Pareja, Cosa nueva, mamá había dejado a papá porque había encontrado una nueva persona con la cual convivir, cuando papá se enteró, le ordeno a mamá que le largara de la casa y no volviera más, y así fue, ella se fue y no la he vuelvo a ver desde que se fue, pero le expliqué que iba a pasarla junto con Bill y ella estuvo de acuerdo, ella no era como papá, Amaba a Bill,Tom y a Simone, eran muy amigas y se llevaban más que bien, yo hubiese preferido irme a vivir con ella, pero mi padre me lo había prohibido cuando se lo comenté, pero como había dicho anteriormente jamás volvería a enfrentarlo después del accidente de la escalera.
Vi el Reloj y eran las 6, tenía sólo una hora para arreglarme y envolver los regalos, tenía que darme prisa si quería estar bonita para Bill, dejé la escoba, los detergentes y los aerosoles en el baño, cerré la puerta y subí corriendo las escaleras. Mmm… que podría ponerme, ¡ah sí! Tenía un vestido muy bonito guardado para alguna ocasión especial, lo compré con Sara cuando ella aún estaba aquí en L.A, es un vestido negro corto, sin mangas y con una cinta rosada en la cintura, tenía unos sujetadores que los usaría alrededor del cuello para afirmar bien el vestido, lo saqué y lo deje encima de mi cama, tome mis zapatos, mi maquillaje y todo lo que necesitaba sobre mi Escritorio, fui al baño en busca de toallas nuevas para volver a ducharme por partes y definir algunos detalles femeninos para la noche, cuando acabé ya llevaba 15 minutos menos, debía apresurarme, con cuidado me coloqué el vestido y lo ajuste a mi cuerpo con la cinta, se me veía bastante bonito para  ser la primera vez que lo usaba,
 me puse mis zapatos con tacón aguja y ahora solo me faltaba el maquillaje y el peinado, recogí mi cabello con una pieza muy delicada y brillante, fue mi regalo de graduación de Primaria, era una Joya muy hermosa con diamantes, especial para esta ocasión, me maquille un poco más cargado de lo habitual y escogí un bolso elegante de mi armario y coloqué en el mi celular, dinero, brillo labial, pañuelitos, mis cosas y algunos mentas para el Aliento y acabé rociándome perfume, vi la hora y Bill estaría por llegar en menos de 10 minutos, rápidamente envolví con cuidado los regalos y los metí dentro de una bolsa, habían 2 para Bill, 1 para Tom, 1 para el papá de los Gemelos y otro para Simone, además de las cosas que había guardado en el refrigerador para la cena, mi papá aun no volvía pero si llegaba me iba a matar de regreso, pero bueno, estoy acostumbrada así que no pensaré en eso en toda la noche, Bajé con cuidado con las cosas la escalera y cuando llegué abajo tome un papel y un lápiz y le escribí un pequeño mensaje a mi padre por si llegaba, lo dejé sobre la mesa y mi Celular comenzó a sonar, era Bill- Hallooo pequeña, ¿estás lista?, estoy esperándote afuera- .- Sí, salgo en un momento, no tardo- Corté, guardé el móvil en mi bolsito, cogí las bolsas y tomé las llaves para cerrar la puerta, cuando estuve afuera me di la vuelta para cerrar con llave y vi que Bill me miraba con unos ojos como platos y tenía la boca un poco entreabierta, me sonrojé y comencé a caminar en dirección hacia él, aún no se movía cuando llegue y lo besé en los labios, él estaba apoyado sobre la puerta del copiloto, por lo que tuve que abrir la puerta trasera y dejar mis cosas sobre el asiento, luego lo miré y le di un pequeño pellizco en el brazo- ¿Bill? ¿Estás ahí?- pase mi mano por su rostro para ver si pestañeaba pero no.- W o w. No… Dios, Abby estás… no tengo palabras, simplemente Perfecta y muy muy atractiva- su mirada recorrió mi cuerpo de pies a cabeza pero se demoró un poco en subir por lo que inferí que se detuvo en mis piernas, Hombres. - ¿Vamos?- Bill hizo un gesto con la cabeza y casi se tropieza con la acera de la calle, pero que lindo era, espero que todo salga bien en esta noche tan bonita, las estrellitas brillaban perfectamente en el oscuro cielo de la noche.
No tardamos mucho en llegar, Bill no dejaba de mirarme en cuanto daban luz roja, me ayudó a bajar mis cosas y yo cerré con cuidado la puerta, le tomé la mano y caminamos hacia la entrada, Bill me abrió la puerta y me dejo pasar primero, cuando llegué, ellos me estaban esperando, porque Simone llevaba puesto un vestido largo color rosa pastel y Tom tenía un pequeño trajecito elegante, se veía muy tierno, no me había dado cuenta que Bill también llevaba uno, se veía muy formal y hermoso a la vez, como siempre. Cuando él estuvo dentro, Saludé y abracé a Tom y Simone, tome la bolsa y ellos me permitieron dejar los regalos bajo su arbolito, Tom también me miraba muy seguido y Bill le daba golpes de vez en cuando para que dejara de hacerlo, de seguro se ponían a pelear como de costumbre, le di a Simone las cosas para la cena y me ofrecí para ayudar, colocamos los Platos y los servicios sobre la mesa y esperamos a que la cena estuviera lista, desde la cocina podía ver a Bill y a Tom muy cerca del Árbol.
 - ¡Tom! ¡Ya deja de hacerles agujeros a los Regalos! – Escuché como Simone les advertía – ¡No fui yo mamá! Es Bill, él está abriendo los regalos antes, que fea actitud Bill- .- ¿Cómo que yo…? Ash Tom, Mentira mamá, es él, regáñalo a él, no a mí – Bill quería asesinar a Tom en ese momento- Ya basta, ¿Se podrían comportar como Adultos que son, al menos solo por esta noche?-. – Sí mamá… - Ambos lo dijeron al mismo tiempo con un tono de voz igual al de los niños a quienes los obligan a hacer sus tareas – Bill, pero que descortés eres, ¿por qué no ayudas en la mesa?, donde están tus modales eh – ¡Tom! Ya te lo dije- Simone le grito esta vez a Tom – Ok, me comportaré – este miraba a Bill con una sonrisa de burla en el rostro y Bill estaba que estallaba de furia – Pero que poca paciencia tienes, Hermanito – Tom… - Si mamá, si ya entendí, entiendo a la primera -.- Seguro- .- ¿y tú qué hablas, Bill? Mamá te ordeno cerrar la boca por si no entendiste… - ¡YA!, paren los 2, No entienden, son un verdadero caos, Abby, a mí ya me tienen cansada – Quizá no aguantaría mucho tiempo con ellos 2 juntos, pero la verdad es que me encantaban, sobre todo amaba ver como Bill perdía la paciencia cada 1 minuto, pero de verdad que Tom lo hacía solo para disfrutar sus expresiones. Una vez que estuvo lista la cena, Bill se sentó a mi lado, y Tom en frente de él y yo de Simone, la cena transcurrió muy bien, hablamos de muchas cosas y de vez en cuando Tom le lanzaba guisantes en la cara a Bill, Simone me dijo que era pan de cada día también las peleas en la mesa, eran imposibles.- ¿Puedo Abrir los Regalos ahora? Ya termine de cenar, si me disculpan… - Tom, aun no son las 12, espera-.- Que sabes tú Bill, yo soy el Mayor aquí-.- Oh que gran cosa, solo son 10 minutos.- Tom carraspeó y presumió- 10 poderosos y devastadores minutos para tu información- Nos paramos de la mesa, los Gemelos se dirigieron al sofá para ver la TV y yo ayudé con los platos a Simone, cuando acabamos ya casi eran las 12, ella y yo los dirigimos hacia el salón para abrir los regalos, Bill me hizo un espacio en el sofá grande para sentarme junto a él, cuando tocó la campana del reloj ya era Navidad.
-Feliz Navidad, Hermanito. Quiero que sepas que aunque te moleste las 24 horas del día, Te Quiero.- Tom tomó un regalo y se lo entrego a Bill con una pequeña patada adicional, Bill sonrió feliz y lo comenzó a abrir, pero cuando lo vio la sonrisa desapareció y sus cejas se arrugaron, Tom estalló en risas y Bill sacó un Bóxer que decía “I’m Sexy and I Know It” y lo miro con cara de odio- Espero que lo estrenes pronto con Abby, trece, trece.- Cállate, Tom-y Así fue pasando el tiempo mientras todos abríamos nuestros regalos, Bill se puso muy feliz al ver los míos y me besaba continuamente, a Tom le molestaba y nos lanzaba papeles para que nos separáramos , Tom me regaló un par de entradas para un Carnaval que habría pronto, Simone me dio un Vestido muy hermoso color rojo, y Bill… Bill compró un brazalete con una forma de Corazón partido por la mitad, una mitad sería mía y la otra de él, el mío tenía grabado “Bill” a un lado y por el otro decía “Amo”, él de Bill decía “Abby” y por el otro lado, “Te”, así al juntarlos decía Te Amo, Bill – Abby, Bill le regaló a Tom unas Baterías que según el paquete duraban 1 año y medio, pero quizá también se tardarían 1 año y medio en cargarse de nuevo, Cuando salí de compras, con el dinero que tenía le compré un collar de perlas a Simone, ella se puso tan contenta que no dejo de agradecérmelo, los Gemelos le dieron una Foto grande de ellos 2 juntos, y en la foto estaban abrazados, pero Tom había hecho señas detrás de la cabeza de Bill, Bill cuando la vio se enojó y se lanzó sobre Tom para golpearlo, y así fuimos abriendo los demás regalos, los que sobraron eran para su Papá y después de un rato de reírnos y compartir, Bill me dijo que quería decirme algo, entonces salimos al patio tomados de la mano, su patio trasero era muy extenso, tenía árboles frutales, bancas, sillas y una mesa para tomar el té, pero además había un pequeño rincón en donde habían rosas rojas, y girasoles amarillos como el sol, era un lugar muy hermoso para complementar la noche, Bill se sentó junto conmigo y tomo mis manos y las depositó en su pierna izquierda
-Esta Navidad, es la mejor navidad que he tenido en toda mi vida, no sabes lo maravilloso que es el tiempo cuando estás con nosotros, y sobre todo cuando estás conmigo- me miró directamente a los ojos y yo sonreí aunque con la oscuridad era difícil distinguir bien sus perfectos rasgos, estaba hermoso, la luna hacía que su piel se viera tan suave… - Tengo algo para ti, lo guardé para esta noche, tenía la esperanza de que vinieras, igual no es mucho, pero espero que te guste mi amor- tomo mi mano y la acercó a su boca para besarla, después saco de su bolsito una hojita de papel y volvió a tomar mi mano – Escribí una canción para ti- me sorprendí al escuchar eso, Bill amaba tanto la música al igual que yo, pero ¿una canción especial para mí? Me iba a dar un infarto ahí mismo. El carraspeo antes de empezar.

Now it’s time for you and me, time for you and me
now I’m here, no more fears, Angel don’t you cry I’ll meet you on the other side
Goodbye, into the light like a phantom rider I’m dying tonight …
Hey… I’m here with you, I am here… here.

-Está incompleta, pero… -Shh - le puse un dedo en su boquita para que no me diera más explicaciones, tenía suficiente felicidad por dentro que con esto ya no se si cabría aún más, la noche estaba de nuestro lado, había luna llena, las estrellas se veían perfectamente, teníamos el aire fresco rozando nuestros rostros y nuestro amor fluía más vivo que nunca. Bill me quedo mirando con carita de preocupación y yo le respondí con un Beso lo mucho que me había gustado, tome su rostro con mis manos y me acerqué mucho más a su cuerpo, él respondió al beso haciéndolo más intenso…Ardiente… Excitante. En ese momento sentí unas ganas incontrolables de besarlo hasta que no pudiera respirar, sentía como un fuego me ardía por dentro y me quemaba la piel, Bill puso una de sus manos en mi pierna derecha y su piel se sentía como un fuego ardiente, de apoco fue subiendo cada vez más la mano por dentro de mi vestido y con la otra me acercaba mucho más hacia él, pero entonces…
-Hey chicos, yo compre algunos tragos para celebrar y… -  Tom se quedó parado en frente de nosotros sorprendido y después se comenzó a reír – Uy pero qué tenemos aquí, por qué mejor no se van a una cama y… -Tom… nosotros no… - Si como no, tratando de buscar alguna excusa para que Tom se creyera sus cuentos, y bien, haré como que me los creí y fingiré que no vi nada y comenzaré de nuevo ¿sí?- Tom siempre con sus bromas… pero que vergüenza me dio en ese momento, al menos estaba oscuro y no podían notar el rubor de mis mejillas- Chicos, compré Vodka, ¿tomamos un poco para Celebrar?- Bill y yo nos paramos y nos dirigimos en dirección hacia Tom - ¿No crees que es un poco fuerte para Abby por esta noche? Hemos cenado tarde y… - Bah, cuentos tuyos Bill, no pasará nada, vamos, celebremos- Tom me ofreció una botella de Vodka ardiente Rosa Fosforescente y Bill tomo una azul, nos sentamos en el césped y comenzamos a beberla y a reírnos de cosas sin sentido, el tiempo con ellos 2 era increíblemente divertido, al cabo de un rato, había bebido toda la botella y el sabor me gustó muchísimo, sentí una ganas de beber más y la cabeza me daba vueltas, dejé la botella sobre el césped y tomé una botella naranja para beber más, después de unos minutos me mareé y la acabé toda, me sentí muy sedienta por lo que le quité la botella a Bill para beber más - ¿Abby querida… no crees que es suficiente Vodka por ahora? – Cállate Bill, no eres mi padre para que me cuides tanto, además ¿estamos celebrando no?, Vamos, relájate- movía la cabeza de un lado hacia otro, me sentía tan relajada y libre en ese momento, sólo quería…
-Bésame- le espeté directamente a Bill, - ¿Te sientes bien, Abby?- Bésame- Abby… no tienes un buen aspecto - ¡Bésame, Bill! – lo arrastré hacia mí y comencé a mover mi boca con la suya convulsivamente, sentía una necesidad tan inmensa que no podía resistir en ese momento, estábamos quedando sin respiración y yo sin pensarlo, le quité la camiseta a Bill y este se urgió y se quedó rígido – Abby, basta, no estás consiente- lo empujé y él se cayó al césped y aproveché la situación para subirme encima de él y comenzar a desabrochar mi vestido – Tom, ayúdame, bebió demasiado- .- Uy pero hermanito, sé que quieres, no pierdas la oportunidad, ya casi se quita el vestido y… - ¡TOM!- .- ya ya sin gritos, Tom irá al rescate -  Tom me tomó en brazos y me separó de Bill, me enojé y comencé a patalear para que me dejaba bajar, yo solo quería a Bill… - Ya, bájame Tom, estoy bien, ya me tranquilicé, lo siento – mi voz sonó muy creíble que este me dejo en el piso y de pronto sentí que todo daba vueltas y perdí el equilibrio hasta caer al suelo, no podía abrir los ojos pero sentí las manos de Bill sosteniéndome y solo pude escuchar algunos murmullos – Tom , necesito que me ayudes, tenemos que dejar a Abby en su casa, así como está no puede ni pararse-
 -Ella fue la que se excedió- . – Tú fuiste el genio de las ideas-
- Yo no tomé por ella… además se puso loquita y comenzó a desnudarte Bill, te molestaré con eso por el resto de tu vida-
- Si, si como quieras, ¿ahora podrías ayudarme a llevarla a Casa? La subiré en mi Audi detrás y tú conducirás-
No escuché más porque me dolía demasiado la cabeza como para prestar atención a su conversación, era mejor que me durmiera porque sentía que mi cerebro palpitaba , y además estaba en los brazos de Bill, qué mejor.
Me desperté cuando sentí un golpe brusco, ahora podía escuchar con más claridad…
-Tom, ayúdame, yo la tomaré en mis brazos y tú abrirás la puerta- .
– Son muchos favores para una sola noche Hermanito, comenzaré a cobrar después de la cuenta regresiva- Bill me tomó en brazos y escuché cerrar la puerta de su Audi, seguidamente sentí que entramos y Tom cerró la puerta – Tres…Dos… Uno… te cobraré- Bill subió las escaleras con cuidado y Tom lo seguía por detrás- Tom, la puerta, - Vas en 7 dólares- .- Abre de una vez Tom, basta con eso- Bill con cuidado me dejó sobre mi cama y me besó despacio en los labios y yo al sentir el contacto inmediatamente abrí los ojos – Bill… - ¿Abby?, ¿te sientes mejor? – Yo… no sé qué pasó, me siento un poco mareada y lo siento mucho.- No te preocupes, hermosa, ya estás en casa, mañana estarás mejor, ahora nosotros… - Espera. Oigo el sonido de un motor – Tom interrumpió a Bill y luego se dirigió a la ventana de mi cuarto
- Oh Oh, creo que es tu Padre Abby – ¿¡Que?! No, dios, no podía ser él, Bill y Tom estaban dentro y él no tardaría en abrir la puerta y ellos ¿Cómo iban a salir?
-Bill… ¿qué hacemos? ¿Te atreves a saltar por la ventana y … - ¡Rápido chicos!¡Escóndanse, no hay tiempo! -les grite a ambos porque escuché como mi padre colocaba las llaves sobre la mesa, me levanté de golpe y metí a Bill en el Armario y a Tom dentro de mi Baño personal, mi padre jamás se metía allí y… - Mi amor, tienes demasiado olor a Alcohol, ¿crees que no lo va a notar?- empujé a Bill más Adentro y cerré la puerta del armario, me rocié con perfume y escuché unos pasos que se aproximaban por las escaleras, que quedé inmóvil, congelada, sentía miedo por lo que  no me moví, tenía presentimientos malos pero me esperaba algo de seguro muchísimo peor.



Continuará...
:3 ya, terminé mi trabajo por el día de hoy x) fueron 2 capitulos, un maratom (: 
Verena

Capítulo 7; Marca de por Vida.

 Por Abby.
Un enorme escalofrío recorrió cada músculo y terminación nerviosa de mi cuerpo al ver la gran tienda de tatuajes, esta tenía un enorme cartel principal con luces de neón fosforescentes que decían “TATTOOS”, miré hacia otro lado cuando me di cuenta que Bill se preparaba para bajar del Auto, lo rodeó hasta que llego a mi puerta, ¿Mi cara me delataría?
-Llegamos, Hermosa, tienes que bajarte – no me di cuenta cuando Bill ya tenía la puerta de mi costado abierta, escondí mi rostro entre mi pelo y me aproximé en bajar.
-¿Qué te pasa, Abby? ¿Estás Asustada? – sonrió de medio lado y me tomo la mano para entrelazar nuestros dedos, seguidamente acercó su rostro para depositar un dulce y tibio beso en mi mejilla. – No, no Bill, Puf, ¿yo asustada? – que tonta, lo dije con un tono de voz que hacía notar lo nerviosa que me encontraba, tonta. – Oh, no, si tú no quieres hacer esto de verdad, no te obligaré a hacerlo. Abby, nunca te obligaría a algo que tú no quisieras, mejor vamos por un Starbucks, ¿sí?- lo dijo tomando mi rostro con una de sus manos, era tan delicado conmigo, no sé qué habré hecho para merecerme a Bill, no podía decirle que nos fuéramos, él estaba tan entusiasmado cuando me lo dijo y su carita estaba llena de alegría, y además yo también me moría por tener su inicial marcada en mi cuerpo de por vida – Bill ,como crees, no, no es eso mi amor, es sólo que suelo ponerme nerviosa porque nunca lo he hecho, pero es diferente a que no quiera, porque yo también quiero hacer esto. – lo miré directamente a los ojos para que se diera cuenta que era verdad, yo si quería hacerlo. – Tienes razón, perdona Abby, sé que es tu primera vez y yo ya me he tatuado varias veces, pero créeme, no es nada del otro mundo- su voz me tranquilizaba, de todos modos no lo haría sola, él estaría allí conmigo, compartiríamos un recuerdo más- Abrázame, Bill – él no alcanzó a cumplirlo primero porque yo puse mis brazos en su cuello y escondí mi rostro en sus hombros, su aroma era tan suavecito, como el de un Bebé, Mi Bebé – Siempre voy quedarme contigo, nunca voy a dejarte sola, tú eres todo lo que gira a mi alrededor, eres la constelación de mis estrellas, nunca sientas miedo, porque cuando eso pase yo estaré contigo. – Dios, como podía ser tan PERFECTO, me volvía loca descubrir cada cosa nueva de Bill-  y tú Bill, eres mi universo completo, eres toda mi Felicidad, cuando te quedas conmigo, soy otra persona, una persona completa y exclusivamente para ti, me das todo lo que no te puedes imaginar con solo existir, me das todo el amor que nadie más está destinado a darme, Te Amo– sus ojos se tornaron brillantes y podía ver la felicidad que destellaban, de a poco fue acercándose y cerró los ojos, tomó mi rostro con su mano y lo fue acercando cada vez más a su boca, su suave, delicada y hermosa boca, él deslizaba sus labios con los míos y de a poco fue abriéndola más para tocar mi lengua con la suya, lo hacía todo perfecto, hasta eso. Se separó lentamente de mí para indicarme que era hora de entrar, entendí el mensaje de sus ojos y me puse en marcha hacia la entrada de la tienda, Bill empujó la puerta con su brazo derecho porque el izquierdo lo tenía yo, cuando entró saludó a un señor rarísimo, me estremecí al ver su cuerpo, no quedaba ningún espacio vacío que no estuviera con tinta, era sorprendente y a la vez me atemorizaba mucho más, como podía…
Bill le explicó con exactitud el tattoo que nos íbamos a hacer, él quiso comenzar primero, se sentó en la silla y yo a su lado estaba tomando su mano, se veía tan relajado y no sé cómo podía estarlo, no es que me fueran a asustar las agujas pero tampoco serviría como enfermera, tengo un pulso horrible. El señor dibujo perfectamente una A justo al lado de su estrellita, OMG ¡su estrellita! Bill era malo y no me dejaba verla, pero ahora que la veía me puse nerviosa, sentí mariposas en el estómago y no pude evitar bajar la mirada un poco… más abajo. - ¿Qué tanto miras, Ah? – Bill me sorprendió viendo la estrellita prohibida, me puse roja como tomate y desvié la mirada para responderle – Nada… ,digo el dibujo, si , el dibujo, está quedando muy bien- Precisamente jamás me darían el papel de mentirosa en una obra, escuché que Bill se reía para sí mismo y me sonrojé mucho más, pero que obvia resultaba ser a veces.
Cuando el señor terminó, colocó un poco de papel transparente en el tattoo para ayudar a cicatrizar, Bill se subió los pantalones y oh oh era mi turno. Como pude me senté en la silla y desabroché mi pantalón hasta dejar ver un poco de mi ropa interior rosada, justo hoy tuve que haberme puesto ese color, pero tampoco tengo toda la culpa, el mayor crédito es para Bill, a él se le ocurre cada idea…
- Tranquila, mi amor, yo voy a estar aquí a tu lado, y ¿sabes una cosa? No me dolió nada- Já, lo decía con la mayor tranquilidad del mundo, sí claro que no le iba a doler si este era como el 20 que se hacía – Está bien, estoy tranquila, no será nada – que nervios, y solo acababa de dibujarlo, cuando acabó se colocó unos guantes nuevos y tomó la máquina y no, no podía ver, cerré los ojos y apreté fuertemente la mano de Bill, al minuto después sentí muchos pinchacitos seguidos y punzantes en mi cadera derecha, me dolía al principio, pero después me relaje porque no abrí los ojos en ningún momento, estaba pensando que aún debía comprarle el regalo a Simone, cuando acabáramos de seguro a Bill se le ocurriría ir a comer algo, pero después le diré que me deje y que él se vaya, pero no sé si tendré el dinero suficiente para comprarlo.
 – Abby, Preciosa, ya puedes abrir los ojos, ya acabó- ¿En serio?-Abrí los ojos de golpe y vi que hasta el plastiquito estaba puesto, wow, me había sumergido tanto en mis pensamientos que no me di cuenta del dolor ni de cuanto duró- Vaya, yo… ¡no me dolió, Bill!- lo abracé con una sonrisa en el rostro y lo apreté más hacia mi cuerpo, me sentía demasiado feliz en ese momento- ¡Lo Hicimos, Abby!, ¡Ya tenemos nuestros tatuajes!, Te Amo mi pequeña A- Bill me ayudó a bajar de la silla para luego subir mis pantalones también y sin querer pasé a llevar el tattoo con mi mano y solté un gemido de dolor – Cuidado, Abby, no tienes que tocarlo hasta después de unos días, yo te ayudaré a cuidarlo- Cuando terminé Bill le pagó al señor con su tarjeta de Crédito y salimos de la tienda, me despedí del señor sin mirarlo, aun me atemorizaba.
– ¿Quieres ir por algo de comer? – Lo sabía, lo presentía desde antes- Si, de todos modos, los nervios me causaron apetito, ¿acaso a ti no?- Escuché su preciosa risa - ¿Qué crees tú?-.-Bill, te envidio, ¿Cómo puedes comer taaaanto sin engordar?- lo miré con los ojos entrecerrados – Son ideas tuyas, subí 2 kilos la semana pasada cuando fuimos de Picnic- .- Seguro se te nota- Nos reíamos y hablábamos mientras caminábamos tomados de la mano en dirección a un Café que había cerca, Compramos 2 Capuchinos en Starbucks y después íbamos camino a su Audi cuando me detuve. – Amor, quisiera que me dejaras aquí, necesito hacer algunas pequeñas compras, ya sabes, para Navidad- le sonreí y esperé tener la oportunidad de convencerlo- Pero… ¿Ya Hablaste con tu Papá? No quiero que tengas problemas con el por culpa mi… - No. Bill, tu nunca tienes la culpa, no te preocupes, me las arreglaré como pueda para que diga que sí, además ayer estaba de muy buen humor y no creo que le vaya a molestar tanto – Mentí, la noche de ayer mi padre me pegó y me hizo caer de la escalera, por cierto, el dolor, ahora que me acordé me comenzó a doler – Mm… está bien, si tú lo dices, pero recuerda que no es obligación si él no te deja, nosotros lo entenderemos.- Siempre tenía que ser un ángel conmigo y yo una mentirosa.- Si, si , prometo llamarte aunque sea por la cámara de mi Laptop, ahora mi Príncipe, debo hacer unas pequeñas compras- le hice gestos con las manos para que se marchara, no contuve la risa y él se rió conmigo- Ah, antes de que se me olvide Bill, ¿puedo llevar algo para la Cena?.- Oh no, yo creo que mamá se preocupará de eso, no te… - Sch, yo sé lo que hago, ahora ve, corre antes de que yo misma me encargue de subirte a tu Audi- me di la vuelta para irme pero Bill me tomó el brazo y me volteó- Pero, ¿Y mi Beso?- me acerqué y lo besé lo más rápido que pude y no me di cuenta en donde había puesto la mano, un poco más debajo de lo habitual, pero ¿Qué me pasaba estos días?- ¡Adiós, Bill!, ¡Te Amo! – me apresuré en alejarme antes de que me viera entrar en la tienda y antes de hacerlo estuché un “Yo También” desde lejos. Bien, ahora debía pensar en qué le iba a decir a mi Padre para que este me dejara pasar la Navidad Junto a la familia de Bill, si tan solo existiera una tienda de excusas, yo sería el cliente frecuente.
Cuando termine de comprar las cosas que me faltaban, caminé un par de cuadras hasta llegar a la estación de Metro, bajé las escaleras, y cuando llegué abajo sentí un dolor intenso en mi espalda, debía ir a comprar algún medicamento a una Farmacia cercana, era eso o me estaría quejando en toda la noche. Subí nuevamente las escaleras y noté que ya había oscurecido bastante, los faroles de la calle ya se encontraban encendidos, me apresuré un poco más para ver si lograba encontrar alguna y en eso sentí mi Celular vibrar, no tenía ni idea de quién podría ser, pero lo tomé y había un mensaje, era Bill y decía;
¿Ya terminaste de Hacer tus Compras? Estoy preocupado Abby, ya es tarde y no me has llamado, devuélveme en el mensaje cuando este llegue. Te Amo.
Bill-
Iba a responderle para que se quedara tranquilo, escribí rápidamente un SMS; “Si, ya termine, voy camino a casa, te llamo cuando llegue, Bill, Te amo” y seguí caminando entre la gente para poder encontrar alguna farmacia pero me estaba alejando demasiado del Metro, después tendría que tomar algún transporte diferente, cuando caminaba sentí unas pequeñas gotitas en el hombro, miré hacia arriba y me di cuenta de que estaba comenzando a llover y yo no tenía nada con qué abrigarme, había dejado mis cosas en el Auto de Bill junto con mi abrigo, Genial, ahora me iba a mojar. Vi que un taxi paró en una esquina y corrí en dirección a él, estúpidos remedios, no pude encontrar nada, pero si no me iba ahora iba a llegar empapada a Casa, me subí y esperé todo el camino hacia casa, le pagué al señor y corrí para no mojarme tanto hasta que llegué a mi casa, no estaba el Auto de Papá, algo bueno, así me ahorraba un golpe menos.
Abrí la puerta y estaba todo tal cual como estaba en la mañana, los platos en el fregadero, las sillas desordenadas, el periódico en el piso, y la ropa sucia en una esquina, por lo que se veía, papá no había llegado a casa desde que salió en la mañana, lo único que se me ocurría era que estaba en algún negocio o comprando hierbas, dejé mis bolsas en la mesa y comencé a ordenar la casa, estaba muy sucia, cuando tuviera tiempo la limpiaría pero ahora solo lavé los platos, los guardé , recogí la ropa sucia y la puse en la lavadora, cuando terminé, pensé en comer algún panecillo, pero no tenía hambre así que tomé mis bolsas y subí las escaleras hasta llegar a  mi cuarto. Cuando cerré la puerta en ella había una fotografía de Bill y yo juntos, y otra al lado en la que salíamos besándonos, sonreí al verla, esas fotos las habíamos tomado el día en que Bill me pidió ser su novia, ese día fue maravilloso. Me sentía tan cansada, me dolía la espalda y también me ardía demasiado la piel por el tattoo recién hecho, quería darme una ducha pero el cansancio y el dolor me ganaron, antes de dormirme llamé a Bill y le pedí disculpas por la tardanza, pero le expliqué que me había quedado limpiando, cuando corté me lancé sobre la cama y terminé quedándome dormida.



Continuará...

Hay más, hay más (;  Lee el 8 en el siguiente enlace (; Aquí
Verena :3 

miércoles, 11 de enero de 2012

Capítulo 6; ¡Propuesta!

Por Abby.




¡Oh genial! ¿Ahora que íbamos a hacer? Era un desastre…ahora que la voy a decir a la profesora, todo por estar pensando en esas estupideces y no prestar atención ¡Rayos!, veía a todos voltear hacía nuestro grupo, parecía un verdadero caos que yo había ocasionado, Miss Adeline se acercó hacía nosotros preguntándonos -¿Quién ha provocado esto? Lo he explicado antes…bueno pero lo hecho, hecho está–dijo algo decepcionada– Lo siento, miss Adeline lo siento de verdad estaba algo distraída-dije- No importa señorita Hagen, ustedes tres, limpien esto. Los demás sigan con su trabajo- dijo retirándose de nuestro lugar para irse a su puesto, escuchaba risas pero bueno a mí también me daba algo de risa, lo tonta que puedo a veces ser, Bill me miro y sonrió, se veía bonito hasta de negro, me tomo la mano indicándole a Tom que debía limpiar él igual, este enojado por su celular se levanto dirigiéndose hacía el baño él solo…
–Sabes que Tommy sigue siendo un pequeño niñito–se rio– al final del colegio tendremos que ir a comprarle sus baterías para que se ponga contento ahora ven vamos juntos, debemos limpiar esto y limpiarnos nosotros- nos levantamos de la mesa para irnos al baño que quedaba a unos pasos de allí, llegamos pero habían dos uno para chicos y el otro para chicas  pero yo no quería entrar sola entonces entré al baño para mí, me aseguré que no había nadie para que él pudiera entrar conmigo–¡Ven!-entramos juntos, cerramos con seguro, Bill me miró sorprendido –No puedo estar aquí…es para chicas–río– Además estamos solos…tú…yo…nadie más–Podía no claramente ver como la sangre subía a su cara,sus mejillas se ponían más que rosadas-Oh acaso ¿Billy se ha sonrojado?, que estará pasando por esa cabecita-me reí- Vamos a limpiarnos-  él tomo un paño, lo mojo y lo paso por mi cara delicadamente, sonriendo con cada movimiento –me encanta- dijo con sus ojitos brillantes- ¿Qué, mi amor?- me preguntaba, pero él no respondió, entonces era mi turno de limpiar su preciosa, perfecta, hermosa carita aunque sigo pensando que esas palabras son nada comparada con su belleza, tome otro paño he hice lo mismo que él, ahora podía ver claramente su precioso rostro, me quede observando sus ojitos para luego besarlo…sentía como el beso iba aumentando y sus manos tocaban mis caderas, mordía mi labio inferior, nuestras respiraciones se agitaban pero…¡Receso! Lo ha interrumpido todo…Bill me miro sonrojado al igual que yo lo estaba, sólo reímos y  salimos del baño antes de que alguien se diera cuenta de que él estaba conmigo adentro, fuimos hacía el patio donde había grama, mesas, era muy lindo, me gustaba el instituto
-¡Abby preciosa, quiero hacer algo especial está tarde, después de clases!- dijo Bill muy entusiasmado- Sé que tal vez sea nuevo para ti porque nunca lo has hecho antes, pero será algo que nos va a durar toda la vida igual cuando estemos viejos y nuestra piel este arrugada ambos lo tendremos, será nuestra marca siempre- y entonces sus palabras me envolvían de nuevo, me perdía en él sin dejarlo sin una respuesta porque me encanta oír su voz tantas veces como pueda, simplemente tiene la voz de un ángel -¿Algo especial a que te refieres, dueño de mi corazón?- él sonrió respondiendo a que se refería a un tatuaje con la inicial de cada uno, él tendría la “A” y yo la “B” pero no sabía donde, aunque quería que lo hiciéramos en el lugar donde Bill tiene esa estrellita tan hermosa que me encanta, nunca me deja verla, pero me encanta como se le ve en su cuerpo, ese tatuaje es más que excitante, ¿A quién no le haría pensar miles de cosas si la ven? Él y sus tatuajes especiales, le propondría el lugar del tatuaje después de clases de Español, ya era tarde y debíamos entrar ahora, íbamos caminando por el pasillo, Zac estaba ahí, ese chico tonto y fastidioso que tanto molestaba a Bill, pero él era simplemente un idiota ¿Acaso por ser millonario, con una gran “popularidad” debía ser tan fastidioso? Sabía que seguro tenía algún problema para estar fastidiando a cualquiera que se le antoje, mucho menos a mi Bill, si fuera un chico lo hubiera golpeado antes de seguro, sólo quería evitar problemas con él…-Vamos, amor, pasemos con esta “gran multitud”-rio- no quiero que Zac fastidie de nuevo- me tomo un poco más fuerte la mano, caminamos entre todos los chicos, pudimos pasar hacía nuestro destino sin que ese tonto lo notará, entramos a clases, Billy se sentó atrás y yo adelante, el profesor Winchester nos explico toda la clase, pero igual nunca dejábamos de hablar, siempre nos pasábamos papelitos de hojas de cuaderno, tengo miles de hojas en mis cuadernos, con su letra, sus bonitos dibujos, sus hermosas palabras, hasta por simplemente un papel lo hacía  especial, todo lo que él tocaba lo hacía especial…Así transcurrieron las dos horas, llegó el momento más esperado, ¡El timbre de salida!, Mr. Winchester nos dejo un poco de actividades para hacer en la casa y ¿lo mejor? Es que era en grupo, tenía un pretexto para ir a su casa, estar con Simone y el lindo de Tommy…-Chicos, ya han oído el timbre pueden salir- Mr. Winchester me saco de mis pensamientos pero era tiempo de salir así que no me molestaba.
-Es hora, preciosa, ¡Es hora!- recogimos nuestras cosas para salir del salón, entonces podríamos ir a “marcar nuestros cuerpos” - ¿En que lugar quieres hacer el tatuaje, amor? Estaba pensando en nuestros dedos pero tu padre te hará problema no quiero eso, pero…mejor dejaré que tú elijas el lugar, quiero tener tu inicial ¡ahora!- Veía su cara de emoción, estaba algo nerviosa pero sería hermoso, con él haría miles de cosas que con nadie más podría hacer, nadie más entendería  el porqué de nuestras  “especialidades”- ¿Adivina qué? Ya lo he elegido- dije llegando a su Audi rojo- Pero que rápida eres, ¡mi Abby hermosa!- contestó haciéndome pegar a su auto  porque acerco su cara hacía la mía dándome uno de sus hermosos besos y luego me susurro al oído  un “Te amo” de esos que te hacen estremecer todo el cuerpo hasta la punta de tus pies, subimos a su auto, él como de costumbre me puso el cinturón he hice lo mismo.
Nos dirigimos hacía donde harían nuestros tatuajes pero me sentía muy nerviosa, no podía negar que me amaba las ideas que se le ocurren a Billy; siempre tiene algo nuevo que decir, ah ese niño es mi vida entera, miraba su carita de concentrado mientras manejaba, se volteaba y sonreía, notaba cada día más que era la persona más hermosa sobre la faz de la tierra  -Abby… ¿En que tanto piensas?- arrugo sus cejas, preguntándome por qué tanto me distraía- Es fácil esa pregunta, mi amor, quiero que la adivines tú, te puedo decir en quien tanto pienso, él es una persona maravillosa, increíble como creíble a la vez, sus ojos son los más hermosos del universo, su cabello huele tan…¡Delicioso!, es tan…tan…agh no encuentro palabras para describir todo lo perfecto que es, pero perfección es la palabra más cercana a él- La carita de Bill se torno tierna, sus ojos brillaban aunque no podía verlos bien porque estaba manejando apenas pero quería poder leer las mentes, saber que tanto pasaba en su cabecita, ¿Por qué sus ojitos se tornaban así? Quería besarlo pero no podía desconcentrarlo ahora  el semáforo se detuvo y….


Continuará.... 


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Sigo pensando que está muy corto T_T, pero debía subirlo hace ya un par de días, "pretextos" :c empecé clases! Odio el cole -.- pero espero y les guste :D

Gracias por leer 

Peace, Love & Tokio Hotel

-Rossi